martes, 29 de septiembre de 2009

El saludo.

Con un saludo a la vida,
me despierto un nuevo día,
cogiendo a las horas con mis manos,
las lleno de sentido,
las convierto en cambios,
en lugares en transformaciones,
de lo oscuro a lo claro,
de lo insípido a lo sabroso,
de lo estúpido a lo intrépido.
Llevo muchos, muchos años,
en los que a veces si a veces no,
el mundo se me viene encima,
he decidido que eso paro,
que no habrá más,
que las que vengan mal dadas,
yo las reventaré,
que amo la vida, que amo la revolución,
y eso es lo que queda,
quien quiera,
que venga a compartir conmigo este proyecto,
yo no excluyo a nadie, que no se excluya nadie de mi.

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