viernes, 21 de septiembre de 2007

Moribundos incofesos.

Lejos de los cercanos amaneceres
de los comienzos tardios
de las noches de los dioses
ahí nací yo ahí mueres tu
en la guarida de los necios
en las alternativas de los muertos
en un lugar para no volver
en partir para no volver
si te dejo estar a mi lado ten cuidado
soy un perturbado no confeso
un incontable número impar
un ser sin igual ni par
que se dejo la vida por olvidar.
Yo te quiero, que no lo creas es tu problema
inquerible mujer del otro mundo
siempre te querra este moribundo.

4 comentarios:

S.Christian Orgaz Alonso dijo...

Bueno adri (como psicoanalísta) me sorprende aún que por el solo hecho de que te nombren o la recuerdes tu vuelvas resuelto a la carga de la mistificación de un modelo de amor que ya solo existe en tu interior y en tus fantasías románticas, en el fondo esto tiene una larga tradición en la literatura, el alma atormentada, el amor no correspondido, mitificado...Pero si te da para escribir poesía ni que tan mal, ¿la poesia canaliza lo que sientes o construye lo que sientes? y por cierto, como psicoanalista estoy acertado o me estoy confundiendo de lleno, si es así dimelo pues eserá necesaria una nueva sesión...jejejje....sabes que la pequeño comentario te lo hago con todo el cariño, un abrazo.

Adrián Ruiz Ibáñez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adrián Ruiz Ibáñez dijo...

Esta vez no van por ahí los tiros Chris la verdad que en todo caso serian otros vientos los que me llevarían esta vez, ese ideal de amor me seguira siempre,ya ves tanto disney hace daño a la mente. Gracias por ser mi psicoanalista personal nos sabes cuanto lo aprecio.

S.Christian Orgaz Alonso dijo...

no no te creas que es tanto la factoría de disney es más la influencia del romanticismo, ese siglo XIX y finales del XVIII con luchas obrers, autopias, amores tempestuosos, e incluso uno de mis mitos, el predistenamiento, (creer) estar tocado por la suerte... hace poco ´lei que eso tambien es un mito del romanticismo, sería necesario recobrar las ganas de soñar, pues en este siglo se respira demasiada amrgura deamasiada irrealidad de gente con inmsonio existencial y descreidos... obviamente tu eres autentico, soñador y a la par un luchador por reducir la distancia entre el deber ser y el ser de las cosas... admirable. Un abrazo y ánimo estoy encantado de poder leeer tus entradas -cada día mejores sin menosprecio de las anteriores- un abrazo...